Pirámides de cristal para la buena energía... El cristal de cuarzo, particularmente el de color blanco, es óptimo para la meditación. Ayuda a entrar en estado alfa, armonizando mente y espíritu, y de esta forma, conectarnos con nuestro inconsciente. Lo que permite un estado de concentracción capaz de hacer realidad nuestros deseos. Para conseguir una visualización más rápida y nítida de aquello que queremos concretar, existen distintos colores a los que se puede recurrir mentalmente. Pirámides de cristal para la buena energía... Cada uno posee una cualidad determinada: Amarillo. Para energizarse y atraer la alegría. Contrarrestar el miedo y la tensión. Naranja. Da valor y seguridad. Clarifica (faldas y aleja incertidumbres.
Rojo. Aporta fuerza y voluntad. Contrarresta la apatía y la depresión.
Blanco. Para embeberse en pureza. Aporta protección y desarrollo espiritual.
Verde. Especial para realizar curaciones y combatir el egoísmo y los celos.
Azul. Potencia la intuición, aporta paz y serenidad. Es eficaz contra la indecisión, el bloqueo mental, el nerviosismo y la inquietad.
Violeta. El color de la transmutación. Otorga creatividad e iluminación. Ayuda a madurar y a alcanzar la sabiduría. También neutraliza la tendencia a padecer enfermedes mentales. Energizando tu pirámide de cristal:
Sentarse en el suelo o en una silla con respaldo derecho. Cerrar los ojos, mientras se sostiene un cristal de cuarzo entre las manos, y éstas apoyadas sobre la falda. Será necesario relajarse. Luego, respirar tres veces profundamente -se inhala por la nariz, se exhala por la boca-.
Repetir el proceso de respiración tres veces más. Comenzar a contar de 9 a 1. Al terminar el conteo, entrará en una especie de estado de semisomnolencia.
Con lo ojos cerrados, se elige el color con el que se va a meditar.
A continuación, se visualiza la pirámide en que tendrá que verse sentado dentro. Poco a poco tendrá que ver cómo la pirámide se va llenado del color elegido. El cristal debe mantenerse siempre entre las manos y sobre la falda.
Ahora habrá que mirar el cristal con .detenimiento hasta proyectarse dentro de él y verse flotar. Una vez alcanzado este estado, tratar de pensar en aquello que se quiere lograr y dejarse llevar por la idea. Plácidamente, como acunándose en ella.
Para regresar, empiece a contar de 1 a 9 hasta sentir que ha vuelto al estado de conciencia.
Respirar profundamente tres veces y abrir los ojos. Este proceso de meditación sirve para calmar los estados nerviosos, desarrollar la clarividencia y la intuición, también para tener control sobre la propia voluntad.
|