Los amuletos, dice la tradición esotérica, protegen. Los talismanes, en cambio, otorgan triunfos. Tanto unos como otros los encontramos para todos los asuntos de la vida: la salud, lo psicológico, el trabajo, el dinero, el éxito social.
El buho o la lechuza representa el poder mental la sabiduría y la paciencia. Las abuelas afectas a las cosas del Más Alla, comentaban que otorgan magnetismo personal, defensa natural contra los peligros y aumento de la autoestima (que, como se ve, ya era un bien preciado en tiempos antiguos). SI se coloca una pequeña iechucita debajo de la almohada se tienen buenos sueños (aunque haya dado una paliza a su higado) y tranquilidad al levantarse. Eso sí, no es buen remedio para las conciencias intranquilas...
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