Otro de los talismanes muy utilizados por la creencia popular, es tener una herradura colgada en la entrada de la casa, esto sirve para atraer la suerte a toda la familia.Según dicen sus poderes vienen de la forma especial que tienen, del metal de su fabricación y de ser usadas: se supone que los caballos al golpearlas contra el suelo, las cargan con su propia energía y la de la Tierra. Hallar una herradura es sin duda símbolo de fortuna, y más aún si conserva algunos de los siete clavos característicos. Hoy en día no son fáciles de conseguir, pero si puede obtener una, obsequie a quien se la da una botella de vino, licor o miel. Si la compra, pagúela con monedas y no con billetes. Cuando la coloque en su casa, tenga en cuenta que si no está en la puerta de entrada, o en un pasillo mirando hacia allá, la herradura ejerce malas ondas. Sujétela con clavos en número impar, 3, o 5. Estos no deben ir, en lo posible, en los agujeros que se usaron para clavarla a la pezuña del caballo. Y otro detalle más: hay creencias que aseguran que la puerta sobre la cual se coloca la herradura debe ser de un solo color, para no interferir con sus diversas vibraciones.
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